La incertidumbre sobre el futuro de Pablo Aimar en el Valencia sigue planeando en el ambiente.
Si en días anteriores el director deportivo del club, Amedeo Carboni, había dado la callada por respuesta al ser preguntado por el asunto, ayer el italiano se posicionaba públicamente en torno a la continuidad del de Río Cuarto en el club y lanzaba un mensaje unidireccional hacia el jugador y su representante, Matías Aldao. El de Arezzo quiere que el Pibe forme parte de la plantilla de la próxima temporada pero no sabe si el futbolista y el agente piensan lo mismo. Por eso, quiere que Aimar y su entorno se decanten cuanto antes, a pesar de lo delicado que resulta estar en Alemania inmerso en el Mundial con su albiceleste.
El club, por tanto, no se plantea a priori prescindir de Aimar la próxima temporada ni a través de un traspaso ni mucho menos mediante una cesión. Una última fórmula de la que se ha hablado en los últimos días en Zaragoza por el interés real de Víctor Fernández de llevarse al Cai este verano a la capital aragonesa. El Valencia ya se ha posicionado, pero ahora quiere que sea el propio Aimar el que se manifieste públicamente con respecto a su futuro en la entidad blanquinegra, donde tiene dos temporadas más firmadas. Si mostrara su voluntad firme de continuar, parece que no habría problemas, porque también cuenta con el beneplácito de su entrenador, Quique Sánchez Flores. Pero si no fuera así, Carboni estaría abocado a una venta millonaria que permitiera fichar a otro crack para llenar el vacío. Una operación que volvería a poner el nombre de Diego Forlán en la palestra. Y más ahora que el Barcelona se ha decantado por el delantero del Chelsea, Gudjohnsen, en detrimento del atacante uruguayo.
«Es muy sencillo. Aimar tiene dos años de contrato y nosotros queremos que el chico se quede, pero también tiene que querer él y su representante. Yo creo que él quiere, pienso que sí, pero aún no sé nada ni he hablado con él directamente, sólo lo he hecho con su representante. Pero vamos a ver lo que pasa». Ésas eran las palabras de un Amedeo Carboni que quiere quitarle hierro al asunto después del clima de indefinición que existía en el Valencia hasta el día de ayer sobre el devenir de Pablito en el Valencia. Un clima alimentado también por el propio jugador, que la pasada semana dejó entrever en medio de la concentración de la selección argentina que «le encantaría jugar con Riquelme» y no refiriéndose a su albiceleste, si no al Villarreal. Pase lo que pase, tanto Aimar como su representante ya han manifestado su intención de no decidir nada hasta que Argentina sea apeada de la cita mundialista. «Después del Mundial, el club y yo ya decidiremos». Mientras tanto -la final de Alemania 2006 no se juega hasta el 9 de julio-, el Pibe es muy probable que se remita a los dos años de contrato que le restan en el Valencia, aunque habrá que esperar a ver si el mensaje de Carboni ha surgido efecto. Tiempo al tiempo.